JORGELINA ALEMÁN – CON EL JAZZ EN LAS VENAS


Con la música en las venas

La nieta de Oscar Alemán cuenta cómo vive su relación con la música y la admiración que siente por su abuelo y también su abuela Carmen Vallejos. Habla sobre su próximo disco. Y se anima por primera vez a decir quién es su padre.

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R: ¿Sentís que por tus venas corre el jazz o hay una fusión, ahí, de otras artes?

J: Hay una mezcla de música negra en general. Ahora estoy incursionando en un estilo personal y escuchando más música “nuestra”. Nuestra entre comillas, porque yo siempre consideré que el jazz o la  música negra me pertenecían. En ese sentido, toda la música es nuestra. Ahora tuve la experiencia increíble de estar con Sakisha Hooker y Nolan Christopher que son  el blues en persona. Aun así, igual sigo sintiendo que esa música es también  parte de mí. César Pradines, el que hace “Planeta Jazz”, dijo en una nota: “Jorgelina hace muy bien el blues y  Sakisha es el blues.” Fue una crítica positiva, pero él le dio deliberadamente ese toque irónico. Es verdad: ellos nacieron en la cuna de esa música,¿no? Pero bueno, yo ahora estoy descubriendo ese swing propio  como un estilo personal.

R: ¿De chica qué escuchabas?

J: En casa se oía mucha música y de todo. Mi mamá, por ejemplo, escuchaba música brasilera.  Y yo me fui conectando más con la danza jazz o con otras  ramas del arte, como el  teatro.

R: ¿Y empezaste a cantar en la adolescencia ?

J: En la adolescencia cantaba muy tímidamente. Siempre me imaginaba frente al espejo, la típica. O cantaba con Sui Generis, con Charly, con Serú Girán.   Y bailaba mucho en relación al Jazz La película “Hair” me marcó muchísimo con toda esa onda entre entre hippie y negra. Y con las voces negras, porque yo tengo un timbre de voz bastante particular y no sabía que lo tenía. Lo fui descubriendo cuando empecé a cantar, un poco más grande  y venía de esas voces que yo escuchaba y que me atraían tanto.

Alemán 2

R: ¿Soñabas con ser cantante?

J: Totalmente.

R: ¿Sentís que es  tu profesión? Porque vos sos psicóloga.

J: Sí, sí. Cumplí con el mandato de mi madre con la psicología, que es una carrera que me encanta. Todo lo que yo hago, lo hago con pasión. Me recibí a los veintipico.  Y ejercí en el  Hospital Ramos Mejía. Mi madre es ahí jefa de uno de los servicios. Mi experiencia fue muy interesante con la psicología. Atendí, y atiendo. Algún pacientito todavía me queda.

R: ¿Tu madre qué es?

J: Mi mamá es psicóloga, psicoanalista, coordinadora de grupo, familia y pareja  del hospital Ramos Mejía. Siempre trabajamos juntas, por ese lado me gustó la experiencia pero realmente llegó un momento en que encontré otra pasión. La psicología es un poco eso, es ver la manera de encontrarse con el propio deseo y no todos podemos lograrlo. Para mí es una maravilla poder estar haciendo lo que realmente siento que me gusta. Y a veces es muy jugado porque te obliga a cambiar toda tu vida, se te mueve el piso, se te mueve todo. Y hay que enfrentarse a los  mandatos familiares también ¿no?, a algunos por lo menos.

R: Me imagino que solo a algunos, porque  tu  abuela, Carmen Vallejos, debe estar encantada de que cantes ¿o no?

J: Totalmente. Tiene mis fotos pegadas en todo el departamento y me apoya muchísimo. Ella es la que me llevaba a  todos los cursos que yo tomaba desde chiquita: teatro, danza, canto. Sí, me estimuló muchísimo.

R: Y tu madre, ¿qué opina?

J: Y mi madre, Ella ama bailar y ama el arte pero se le complicaba. Recién ahora lo está aceptando y me muestra que está orgullosa de mi carrera.. Ella lo asociaba mucho con su padre y en esta familia tenemos un problema con la línea paterna en general. Mi abuelo fue una maravilla, mi relación con mi abuelo fue divina y ahora lo rescato permanentemente, revivo su memoria. Como dice mi abuela, soy yo la que lo está llevando.

R: ¿De qué origen es tu abuelo?

J: Es una mezcla racial. En este momento está considerado por la gente del INADI (Instituto Nacional  contra la Discriminación) como descendiente de afroamericanos. En realidad a mí siempre me dijeron que venía de una mezcla de indios del Chaco. Seguramente había allí alguna rama africana y otro poco de  sangre de españoles. Era definitivamente mestizo. Su padre era un Moreira,  ese apellido  famoso.

R: ¿El nació en el Chaco?

J: Nació en el Chaco e inmediatamente se fue a Brasil y se crió solo allí. Después fallecieron sus padres y quedó solo, con sus hermanos. En Brasil, se pierden los hermanos y queda él, esto lo ves en la película y realmente es un best seller. Queda él en la calle con su  cabaquinho que le regala un señor. Con las moneditas se compra su primera guitarra de chiquito. Con el cabaquinho, que es como un charanguito brasileño, con un sonido agudo va haciendo carrera allá. Después se va cruzando con los grandes porque tenía mucho talento, era un showman. Ya de chiquito  se fue haciendo con ese swing combinado con los aires de la música de Brasil. Más adelante se fueron para Francia con Harry Fleming, de quién tomó el tema  de la danza y del zapateo y todo lo que hacían afuera. Todo un show.

R: ¿Y en qué momento vino a Argentina?

J: Volvió en el cuarenta. Estuvo en la Segunda  Guerra Mundial en Francia y se enroló en la guerra como voluntario. Le mataron el perro, le sacaron las guitarras. Y así, como negro, lo devolvieron a Argentina.  Y ahí la conoció a mi abuela, a Carmen Vallejo. La suya con mi abuela fue  una historia increíble, porque era la mejor época de los dos en lo artístico. Parece  que se portaban  como dos Chaplins sueltos por las calles. Iban a los restaurantes, no paraban de hacer entre ellos bromas, actuar. Y además estaban terriblemente enamorados. Fue una historia de amor muy hermosa. Estuvieron juntos más de diez años, supongo, quince.

R: ¿En tu caso va de la mano para vos tu carrera musical con tu romance? ¿Tus inicios tienen que ver con tu relación con Daniel, tu actual pareja?

J: Sí, tiene mucho que ver. Porque yo venía trabajando en  comedia musical y danza, cantando algunas cosas de Pepe Cibrián  y estaba en la búsqueda del blues. Con Daniel empezamos a estudiar un poquito más y yo me empecé a animar a cantar, con él en el piano. En verdad, mi carrera arrancó con él.

R: ¿Dónde se conocieron?

J: Nos conocimos por un amigo en común, músico. Él estaba dando un recital con mi amigo Mollo, otro Mollo, un muy buen guitarrista. Y él era el pianista de la banda en ese momento. Bueno hubo toda una historia muy divertida por la cual este amigo nos presentó y él le pidió permiso para que empecemos a charlar. Y así empezó la relación. Hace como doce años que estamos juntos.

R: ¿Te gusta venir a tocar a la costa?

J: Hace como ocho años que estamos viniendo  y nos encanta Gesell. Tiene un duende muy particular. Primero con Miguel Botafogo, al que siempre sigo agradeciéndole ese ida y vuelta que hubo desde los comienzos en “Oliverio” en el Bauen. Y después    fuimos juntándonos en Mar azul, conociendo a la gente de “Mr. Gong”, y el último verano estuvimos en el Sur Resto-art del Hotel Romina, que es un bar muy cálido y nos sentimos bárbaro. Nos gusta mucho trabajar acá. Es como para relajarse, bajar decibeles.

R: ¿Estás preparando un disco nuevo?

J: Estamos trabajando mucho con el disco nuevo que posiblemente esté listo para fin de año. Hay un nombre ahí dando vueltas: “Morena”, que es el segundo nombre de mi mamá. Mi mamá se llama India Morena, es un nombre que le puso  mi abuelo. Un día me cayó la ficha de que ese nombre  tenía que ver con el contenido del disco y con abrirnos a algo más latino, mezclado por supuesto con las raíces de nuestra música y el blues y el jazz. Va a haber  temas en castellano. Por ahí estará  Nolan Christopher participando un poco en la dirección del disco y cantando conmigo un tema también. Muchos invitados. Están Valeria Lynch, su futuro marido Cao Bornes que canta en portugués mientras Ricardo Pelican toca el cabaquinho. También estará el Negro García López y Paul Dourge, que fue bajista de Fito Páez y de Alejandro Lerner. Habrá un toque de bandoneón, guitarra, piano y con mucha percusión.

R: ¿Quién hace la percusión?

J: Un percusionista nuevo que justamente estaba tocando con Tamara Castro, que es esa chica del folklore que tuvo ese accidente terrible.

R: El disco “El jazz en las venas”, que es en homenaje a tu abuelo ¿se basa en  canciones de él?

J: No, no. Hay un tema de él que es “Hombre mío,” que lo voy a hacer nuevamente en el disco porque este sería mi primer disco en estudio. “Hombre mío” es música de mi abuelo, sin letra. En su momento hubo un inglés que le puso una letra que desapareció absolutamente, no está registrado en ningún lado. Y el nombre  se lo puso Josephin Baker, la famosa venus de ébano. Parece que ella lo adoraba. Una de las anécdotas es que Duke Ellington les pidió a Josephin y a mi abuelo  llevárselo a él a Estados Unidos, porque era un genio como músico. Pero él eligió quedarse con Josephin Baker  para dirigir la orquesta en Francia, que era un show impresionante. Y mi abuelo era alguien que no sabía música. Una especie de genio. Bueno, hablábamos de “Hombre mío” porque yo le puse letra a este tema de él. También tengo temas que él hacía, versionados por nosotros. Era muy divertido en sus versiones Por ejemplo “todo el mundo recuerda la versión de él de “Bésame mucho” que te morís de risa, porque lo tocaba en la ruleta, en el casino y termina con “no va más”.

R: ¿Tenés grabaciones de él?

J: Tengo una inédita del ’78 o por ahí, que me pasó Hernán Gaffet que es el director de la película sobre mi abuelo “Oscar Alemán, vida con swing“. Es él  solo en un teatro enorme con la guitarra, espectacular. Hay muchos CDs editados ahora con música de él y el documental, bueno también está. Quique Pesoa lleva todo el documental y le da mucha onda. Además ahora también sale un libro sobre él. Lo escribieron los Iacona, una familia de abogados de los  que uno era alumno de mi abuelo y quedó enloquecido. Aunque él no daba muchas clases. Era muy selectivo y tenía poca paciencia. El libro va a ser de fotos y archivos del diario “El mundo” que esta familia compró. Impactante y novedoso.

R: No hablamos de tu papá.

J: Y sí, es un tema un poco difícil de mi vida. Pero, bueno, mi padre biológico es un número uno de acá, de la danza. Es Juan Carlos Copes. Pero a quien yo siento como mi padre es al doctor Migues, que es él quien estuvo conmigo y me crió realmente.

R: Entonces tenés en la sangre una mezcla de Jazz y tango, ¿cómo te sentís ahora  que estás empezando a cantar un par de tanguitos?

J: Me gusta mucho.

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1 Comentario

  • monica casaus

    mi abuelo fue durante años, el baterista de oscar aleman. cuando el se va a europa, los musicos de la orquesta de jazz que no viajan, forman el quinteto ” los cinco caballeros “. segun la pelicula, en la cual sale mi abuelo en varias fotos, dice que al volver, se acopla a estos cinco para seguir tocando en boîtes y pubs. mi mama no lo sabia.
    me encantaria contactarme con jorgelina aleman. Tengo muchas fotos y todos los discos de pasta original.

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